No Más Palabras
He dilucidado el destino funesto al que mis palabras nos conducen... y aunque juro solemnemente y proclamo la honestidad más pura de su intención, he comprendido lo incomprendidas que son por tu parte; por consiguiente no volverán a ser pronunciadas.
Toda mi preocupación, temores, cariño, comprensión, criticas y alabanzas; morirán enterradas en mi conciencia y mi corazón... sentimientos que aunque pensados, no volverán a ser expresados; pues, ante todo, prefiero el silencio que ocasionar un nuevo daño a nuestra ya corroída hermandad. No volveré a hacer mella en tu integridad y en tu paz con la afilada lanza de hirientes recriminaciones.
Hoy por última vez, te declaro mi inmenso cariño, respeto, afecto y preocupación; y el más profundo deseo de éxito y la resolución en buenos términos de todo lo que emprendas. No más criticas ni mortificaciones. En adelante, podrás vivir "en paz" sin el látigo amenazante de mis palabras.
De hoy en adelante, no más palabras.



